Intermotiff: Jeremy Riddle

Crecí en una familia cristiana. Tengo una familia grande. Tengo seis hermanos y hermanas, siete en total, incluido yo mismo, y mis padres fueron increíbles, un hombre y una mujer increíbles de Dios. Quiero decir, que ellos- dejaron una profunda impresión en mí.
Pero siempre hay que, ¿sabes? estar tratando de averiguar quién eres tú, y tus padres, siempre es un momento interesante, yo no creo que realmente entendía lo que significaba caminar con el Señor. Quiero decir, fui salvo cuando tenía ocho años, "salvado", si quieres llamarlo así. Caminé hacia adelante. Yo estuve en la Primera Iglesia Bautista y un diácono me llevó al Señor. Así que realmente fui salvado, ¿sabes? Pero después de eso quería averiguar lo que significa caminar con Dios.
Los sueños eran gran cosa para mí. Sueños, pasiones, las cosas que quería para mí, las cosas que quería dentro de mi vida.
Estas cosas eran enormes. Y si se me pregunta honestamente, creo que quería servir a Dios. Quería ser sobre lo que Él es y, sin embargo, también quería lo que yo deseaba. Y así durante un tiempo traté que funcionara. ¿Sabes? Como: "Bueno, Dios, voy a hacer lo que quiero hacer, pero al mismo tiempo voy a tratar de incluirte." Y me tomó un largo tiempo descubrir que eso no iba a funcionar con Él, y que existía un mayor llamado en mi vida, y Él quería llevarme al punto de completa y total entrega a Él. Y es muy similar a la historia de Abraham, es un proceso muy confuso cuando Dios le hizo a Abraham la promesa sobre Isaac. Y, sin embargo, precisamente lo que se prometió a Abraham, Dios le pidió darlo en sacrificio, literalmente.
Yo sólo sabía que Dios quería mi vida completamente para Él, y una vez que lo hice, no había garantía de volviera a hacer música de nuevo. No había garantía de que nunca iba a tocar de nuevo. Yo estaba en secundaria y alguien me pidió que hiciera alabanzas. Y eso era algo inferior, era el peldaño más bajo para mí. Quiero decir realmente por algo por los suelos. Y dije: "Saben, lo que sea, lo hago". Y fue sólo a través de simples actos de servicio, y una vida de despojo, entregado por completo, diciendo: "Dios, por primera vez en mi vida, lo que sea que tú realmente quieres para mi vida es lo que yo quiero". Y no fue hasta que llegué a ese punto que Él realmente comenzó a mostrar frutos en mi vida.










